
Brócoli con salsa cremosa de zanahoria
Una forma de empezar a comer verduras es maquillarlas con salsas y guarniciones que nos gusten.
De por sí el brócoli, como muchas otras verduras, pueden ser insulsas o tener poco sabor por sí solas. Pero esto, más que un inconveniente, puede ser una grandísima ventaja. ¿Por qué? ¡Porque puedes condimentarlas con lo que quieras!
En este caso, la receta surgió de querer aprovechar dos ingredientes que quedaban en la nevera y que se iban a estropear: queso y zanahorias.